En cualquier web resulta fundamental tener muy claro de que se va a hablar y como se va a hablar. Para plantear una estructura y unos contenidos debemos tener en cuenta los siguientes factores

0º Antes de nada, tener muy clara la audiencia de nuestra web, el segmento que está interesado en nuestro servicio o producto. Y, evidentemente, diseñar en sintonía con este/estos perfiles.

1º Definir las secciones de nuestra web o blog, tantas como sean necesarias, pero que realmente nos sirvan para definir de la mejor forma posible todo lo que hacemos y como lo hacemos. Si esas secciones se pueden llamar con algún termino relacionado con el posicionamiento (en vez de los aburridos “quienes somos”, “empresa” y demás…. ganaréis mucho no, muchísimo).

2º Definir una buena navegación entre estas, es decir, una estructura lógica, que funcione de la misma forma en la que nosotros explicaríamos en persona como es nuestro servicio o producto, y evitar en la medida de lo posible, más de un subnivel en las secciones.

3º Utilizar un lenguaje que sea fácilmente comprensible por nuestra audiencia. Del mismo modo, elaborar una lista de términos o palabras clave por las que debamos ser encontrados.

4º En los contenidos a mostrar buscar las siguientes reglas:

a) Que ofrezca un valor para nuestra audiencia.

b) Que recoja las palabras clave seleccionadas por nosotros en el paso anterior.

c) En la medida de lo posible, que lo que mostremos sea un “nicho”, algo de lo que nuestra posible competencia no toque o hable y que lo podamos destacar para mejorar nuestro posicionamiento.

5º Tener un buen sistema y disciplina de cambio de contenidos constante (siempre que sea pertinente).

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